jueves, marzo 11, 2010

Sexo mascotas y video

En la soledad de la noche se oye cercano el ronronear cadencioso de dos criaturas con quienes comparto vivienda que se distraen con el runrun y las luces de los carros que recorren la avenida. Dos, por que al que no quiere una tasa se le dan dos, y a pesar de seguir reprochándole a quienes tienen mascota, por los azares del destino se me ha encomendado el cuidado de una pareja de gatitos.

Reprocho la tenencia de mascotas por que estoy en desacuerdo con cualquier forma de esclavitud, como expresé anteriormente, además de haber comprendido que en realidad las mascotas ya no sufren una domesticación, si no más bien una humanización, y al llevarlos a convivir con nosotros les obligamos a seguir nuestras reglas, cada vez más extrictas dada la precariedad de los espacios modernos, y a acoger nuestras decisiones debido a su bajo nivel de elección.

El dilema ético comenzó mucho antes que vivieran conmigo al cuestionarme sobre la esterilización de los gatos y sus derechos reproductivos; me tomé bastante tiempo haciendo indagaciones y la conclusión final es que siempre será mejor esterilizarles a no hacerlo, pero desde el punto de vista humano, claro, y la consecuencia es un ensayo interminado al que llamé "Ética para Dulce" que publicaré a su debido tiempo; sin embargo tardé tanto tiempo en mi dilema que se resolvió por sí solo. Ahora tengo seis gatitos. Ya es hora que los padres planifiquen.

lunes, marzo 01, 2010

Sobre la manipulación (o Lecciones de un largo mandato)

Ocho años atras, el ambiente político de mi país se debatía entre la desesperación de mantener una guerra civil por décadas y la corrupción e ineficiencia de los gobiernos. Fue entonces cuando apareció este personaje en los medios. Al principio se le mencionaba recorriendo el país; después tomo más protagonismo en una campaña política que duró bastante tiempo. Finalmente con la simpatía de la mayoría de los compatriotas, según los resultados publicados, este hombre fue nombrado presidente.

Como ocurrió con la elección del canciller Sutler en V for vendetta, era un momento desesperado, y la mayoría tomamos una decisión desesperada. Ingenuamente pensaba yo que el país necesitaba a alguien que tuviera el coraje de enfrentar a la guerrilla por la fuerza y que a la vez tuviera la voluntad política de sanear el gobierno, justamente la imagen que este candidato vendía. Ahora ocho años después veo mi error pero valoro lo que he aprendido gracias a éste hombre:
  1. La primera lección es que la violencia nunca será la solución a un conflicto y que en una guerra sólo gana un bando: el que vende las armas.
  2. La segunda lección es que aparentar ser educado frente a los medios y parecer inalterable es una habilidad clave en la negociación. No importa si un detractor tiene la razón, ante el mundo siempre ganará quien conserve la compostura.
  3. La tercera cosa que aprendí de este hombre es que con el dinero y contactos adecuados se puede emprender cualquier cruzada personal con los recursos de un pais entero, por ejemplo, vengar la muerte de un padre.
  4. La cuarta lección que he aprendido es que los medios engañan. Es dificil aceptar que se es manipulado, sobre todo si siempre se acude a las mismas fuentes, a los mismos dos canales, o al mismo periódico. Debería ser obvio que los dueños de un noticiero son empresas que defienden ante todo los intereses de sus accionistas, pero aveces olvidamos esta simple consigna y confiamos en la información que nos dan, que aunque no sea necesariamente falsa, puede estar influenciada a favor de alguien. Hace unos meses, por ejemplo, veía en las noticias una escena que se me hizo familiar. Extrañamente al ministro de agricultura le entrevistaban para preguntarle sobre cualquier tema intrascendente, poco después el ministro renunció para convertirse en precandidato presidencial. Mas obvia no pude ser la formula de los medios: primero el protagonismo para que la gente reconozca al individuo, después hacerle pasar por víctima de críticas para que algunos sientan simpatía basada en la compasión, y finalmente hablar mal de los detractores para demostrar que se tenía razón. Para ese momento ya ha habido un lavado de cerebro.
  5. La última lección que compartiré es que este gobierno ha demostrado que los estados no son necesarios. El estado debería vivir para y por los cuidadanos, pero en el momento en que esta al servicio de los emporios económicos, pierde su razón de ser, reduciéndose a unos pocos zanganos poderosos que viven del trabajo de los obreros de la colmena, sin darle un valor agregado.
Aprendí otras cosas en estos años, pero no son tan relevantes como para mencionarlas, y las noticias y el futuro dirán lo justo a su tiempo. Para terminar dejo una reflexión: Si aún los destinos de los hombres estan incompletos, pues nadie les conoce, ¿qué se sabe de los destinos de los países?. Corresponde pues a los ciudadanos elegir bien, o no elegir si no se está seguro de haber sido manipulado, pues el futuro nadie lo sabe.

PD: Éste es el artículo de Wikipedia de Alvaro Uribe, el individuo en cuestión, Quienes deseen obtener más información, no dejen de leer el foro de discusión, pues nunca se sabe si el último en hacer cambios fue detractor o partidario.

sábado, febrero 13, 2010

Sin palabras (Depresión post-35)

¿Quién lo ayuda a ir al cielo?, por favor
¿Quién puede asegurarle la otra vida?
Apiádense del hombre que no tuvo
ni hijo, ni árbol, ni libro.

Sé quien pasó la vida maldiciendo,
recorriendo en silencio viejas calles,
de mujer en mujer como un mendigo
sin hijo, ni árbol, ni libro.

Los hombres sin historia son la historia.
Grano a grano se forman largas playas.
Y luego viene el viento y las revuelve,
borrando las pisadas y los nombres
sin hijo, ni árbol, ni libro.

Quiero un día saber que un guardaparques
se sentaba cansado en algún banco.
Pobre hombre de arena, campesino,
borracho de las sombras de mi calle
sin hijo, ni árbol, ni libro.

Díganlo todo un día alguna vez,
cuando no haya miserias y desastres.
Apiádense del hombre que no tuvo
ni hijo, ni árbol, ni libro.

El que apretó una tuerca con acierto.
El que dijo de pronto una palabra.
El que no le importaba ser un hombre
sin hijo, ni árbol, ni libro.

Silvio Rodríguez (1970)

jueves, diciembre 31, 2009

Saludo de fin de año 2009

Un cielo azul cubre la ciudad, que normalmente se acostumbra a los cielos grises de diciembre. Un cielo azul que resultaba de buen presagio para los antiguos navegantes que viajaban con ayuda de las estrellas, o para los pilotos de avión que evaden las tormentas. Un cielo azul significa la posibilidad de cumplir metas, la disminución de obstáculos, la claridad y la energía.

Claro que también existen quienes disfrutan de un cielo gris y de un clima frío y refrescante, también los que aman las nubes y les sugieren formas, y los que aman las lluvias que bañan las cosechas y bautizan las plantas.

Hay tantos cielos como mentes que los ven, por eso sin importar cual tipo de cielo sea el de preferencia, deseo que el próximo año cada quien tenga todos los cielos que desee en cada aspecto de la vida.
Abrazos y feliz año.

viernes, octubre 09, 2009

Sobre el egoísmo

Las pautas eurocéntricas con que hemos sido programados desde la cuna nos víctimizan en un grado menor o mayor con el mismo dilema: el equilibrio entre el individuo y el mundo espiritual. Para muchos el dilema se resuelve a través de la castración de la vida espiritual utilizando una perspectiva radicalmente atea; para otros es la religión (generalmente derivada del cristianismo) la que ayuda a balancear el desequilibrio, o simplemente un modo de vida que acepta la existencia de un Ser Superior, lo que incentiva ciertas aptitudes de comportamiento benéficas para la vida en sociedad.

Para otra culturas, (cada vez más extintas debido al exterminio o la globalización), dicho dilema nunca ha existido, pues reconocen como algo natural que el cuerpo y el espíritu son caras distintas de la misma moneda. Para estas culturas (Por ejemplo China o tribus de la Amazonía) al tratar enfermedades del espíritu se cura el cuerpo y viceversa; y al tener todos espíritu, se conforma entre todos un Gran Espíritu, cual células de un mismo cuerpo, de manera que el sacrificio individual en pos de otro no sólo es bueno, sino también necesario para el contexto global. El ejemplo histórico más notorio de dicha visión del mundo, es la figura de Jesús que, de acuerdo a la doctrina católica, hizo el sacrificio espiritual más grande conocido al dar su vida por redimir los pecados de el resto de la humanidad, sacrificio que carece de sentido si se contempla desde un punto de vista científico o material.

Pienso que uno de los logros más significativos de la cultura occidental, incluso más que el método científico, es el reconocimiento de la persona humana y la formalización de sus derechos a través de la declaración universal de los derechos del hombre, pues nos libera del estatus de ser simples miembros de la colmena para reconocer que cada uno de nosotros es un universo único y valioso, no sujeto a los caprichos de otro. El problema es que nos hemos excedido en nuestras diferencias, y el poder, la riqueza, los lujos, la fama, o el conocimiento, dejan de ser dones para convertirse en diferenciadores, que atesoramos en vez de compartirlos, aún a costa del resto del planeta, sin importar si somos o no uno con él.

domingo, septiembre 13, 2009

Sobre la honestidad

Muchos de nosotros hemos crecido dentro de una cultura de en la que la deshonestidad es implícitamente permitida como algo socialmente aceptable, aunque legalmente condenable. Es así como muchos saben de casos de corrupción en los que algunos se niegan a denunciar a sabiendas de no ser escuchados, otros por temor de sufrir los perjuicios de sus denuncias y otros buscando el beneficio propio. Más son comunes otros casos de deshonestidad más sutiles, que por ignorancia se cometen a diario y consisten en la violación de los derechos de los demás; un ejemplo vívido es la violación del derecho de autor.

La honestidad, al igual que la bondad, debería ser ante todo una política de vida, no sólo un medio para buscar recompensa, y la actitud honesta debe estar presente siempre, aún cuando nadie nos ve. Por ejemplo, es posible que Bill Gates, Steven Spielberg o García Marquez no necesiten el dinero que les aportamos al comprar software, películas, o libros; pero por engendrar sus productos, adquiren varios derechos (inviolables, por lo tanto) que no se deben pasar por alto, uno de ellos es el derecho a usufructuar sus obras; derecho contra el cual atenta la piratería. Claro, tambień estan en su derecho de no cobrar por las obras donandolas al dominio público, o ofrecerlas mediante un esquema de licenciamiento distinto al tradicional, pero precisamente por eso es un derecho.

Si no sólo actuamos correctamente cuando somos observados o castigados, significa que somos incapaces de autoregularnos. Si no no hay autoregulación estamos justificando la existencia de estado opresor que nos regule, alejándonos de la utopía del anarquismo.


lunes, septiembre 07, 2009

De ropajes y ecuaciones

Asomados tras el limpio cristal de centro comercial miran los ojos inertes del maniquí que luce los vestidos de la colección anterior junto con un letrero de saldos. A su lado, otro maniquí luce las prendas de la colección actual, tres veces más costosas, tres veces más nuevas.

Quienes opten por la colección de moda, desearán parecer como lo hace la mayoría, ser uno más del grupo, una ficha que se integra en el rompecabezas de la desintegración de la personalidad. otros, a riesgo de ser juzgadas o excluidas del grupo, optarán por la colección anterior, que si bien más económica, les permitirá camuflarse de los juicios colectivos por el tiempo de la duración de la prenda. Y finalmente están aquellos que optarán por ir a un almacén menos lujoso, donde verán las misma colecciones o similares, de la misma calidad, pero sin la marquilla que vale tres veces más que la prenda.

Lo que muchos pasamos por alto al momento de hacer las compras, es que el dinero con que pagamos es el producto de nuestro trabajo; del tiempo que hemos dejado de vivir para nosotros mismos, para intercambiarlo por dinero a las empresas para las que trabajamos. Es decir intercambiamos tiempo por bienes. El tiempo que dejamos de estar con familias, amigos o diversión. Si se tomara esa variable en la ecuación del consumismo, ¿el resultado sería el mismo?