miércoles, octubre 23, 2013

Desempolvando

Ayer lavé mis dos plantas de ruda para tratar de retirar los piojos antes que terminen por secarlas. Pensé en el destino trájico de esos diminutos insectos blancos y en mi egoísmo por preferir mis dos plantas a ellos; muchos volaron antes, otros decidieron permanecer bajo la marea del agua, posiblemente sobrevivieron algunos. La vida en un entorno natural no se trata de los individuos, si no de las especies, de los grupos. La reproducción y la muerte es lo que mantiene los ecosistemas en equilibrio. Pero en el mundo humano hay otro orden que el natural, el orden humano, que requiere una constante supervisión para no perderse en el torbelino del caos. Las decisiones de los humanos rompen el equilibrio natural y eso obliga a los mismos humanos a esforzarse por hacer prevalecer el nuevo orden.

Es dificil saber si debe primar el orden natural o el artificial cuando estamos insertos en la ciudad.

Continuará ...